lunes, 9 de junio de 2008

La dinastía Xin (9 - 23 d.C.): El gobierno de Wang Mang

Durante este periodo de desórdenes, un ministro ambicioso, Wang Mang, envenenó al emperador Pingdi, aún niño y para el que había estado actuando como regente, estableciendo la efímera dinastía Xin. Wang Mang intentó revitalizar el gobierno imperial y mitigar la situación de los campesinos. Actuó contra los grandes estados exentos de impuestos al nacionalizar toda la tierra y redistribuirla entre los verdaderos cultivadores; se abolió la esclavitud, se reforzaron los monopolios imperiales sobre la sal, el hierro y la acuñación de moneda y se crearon otros nuevos. El Estado fijaba los precios para proteger a los campesinos de los comerciantes sin escrúpulos y proporcionó préstamos a bajo interés a los que necesitaban capital para comenzar empresas productivas. La resistencia de las poderosas clases propietarias de la tierra fue tan dura que Wang Mang fue obligado a revocar su legislación sobre la tierra. La crisis agraria se intensificó y la situación empeoró con la ruptura de los grandes sistemas de control del agua del norte de China, que habían sido descuidados por un gobierno debilitado fiscalmente. En el norte estalló una rebelión campesina a gran escala bajo el protagonismo de un grupo conocido como ‘Cejas Rojas’. Muy pronto las grandes familias terratenientes se unieron a ellos y al final consiguieron matar a Wang Mang y reinstaurar la dinastía Han.

miércoles, 4 de junio de 2008

La dinastía Han Occidental (206 a.C - 9 d.C): Gran extensión imperial

De los tumultos y estado de guerra que marcaron los últimos años de la dinastía Qin, destacó un dirigente de origen humilde, Liu Bang. Aplastó a otros pretendientes al trono y se proclamó a sí mismo emperador en el 206 a.C. La dinastía Han por él fundada sería la más duradera de la era imperial. Los Han se constituyeron sobre la base unificada que habían dejado los Qin, modificando la política que había conducido a su derrocamiento. Las leyes onerosas fueron suspendidas, los impuestos se redujeron sensiblemente y se adoptó una política favorecedora del comercio que permitió la recuperación económica. En principio Liu Bang concedió reinos hereditarios a algunos de sus aliados y familiares, pero hacia mediados del siglo II a.C. la mayor parte de estos reinos habían sido reintegrados y casi todo el territorio chino estaba bajo la jurisdicción del Imperio de los Han.
La segunda foto es una representación del fundador de la dinastía. Una de las contribuciones más importantes de esta dinastía fue el establecimiento del confucianismo como ideología oficial; sin embargo, en un intento por proporcionar una ideología completa al Imperio, los Han incorporaron al confucianismo ideas de otras muchas escuelas filosóficas y emplearon supersticiones populares para incrementar las enseñanzas de Confucio. En el funcionamiento administrativo heredado de los Qin, los emperadores Han siguieron el principio confuciano de elegir a los hombres sobre la base del mérito más que por su nacimiento, siendo elegidos los más cualificados mediante exámenes escritos. A finales del siglo II a.C. se fundó una universidad imperial en la cual se formaban los futuros funcionarios en los cinco clásicos de la escuela confuciana.

Los primitivos Han alcanzaron el cenit de su poder bajo el emperador Wudi (reinó desde el 140 al 87 a.C.). Casi todo el territorio que hoy engloba China pasó a estar bajo poder imperial, aunque muchas regiones, en especial al sur del río Yangzi Jiang, no estaban totalmente asimiladas. La autoridad china se estableció en el sur de Dongbei Pingyuan (Manchuria) y norte de Corea. En el oeste, los ejércitos Han lucharon con una tribu conocida como los xiongnu, que probablemente estaban emparentados con los hunos y penetraron en el actual territorio de Kazajstán. En el sur, la isla de Hainan pasó a estar bajo control Han y se establecieron colonias alrededor del delta del Xi Jiang, en Annam y en Corea.

Las políticas expansionistas del emperador Wudi consumieron los excedentes económicos que se habían ido acumulando durante las administraciones de sus predecesores y fue necesaria la restauración de políticas legalistas para reponer las arcas del estado. Se subieron los impuestos, reaparecieron los monopolios estatales y la moneda se devaluó. Las penurias que sufrían los campesinos se vieron agravadas por el crecimiento demográfico, lo cual provocó la reducción del tamaño de las parcelas individuales en un momento en que los impuestos se incrementaban. Durante el siglo I a.C., las condiciones empeoraron aún más. En varias ocasiones el trono fue heredado por príncipes en edad infantil, cuyas madres a menudo completaban las responsabilidades del gobierno con miembros no cualificados de su propia familia. Las facciones y la incompetencia debilitaron el gobierno imperial. Grandes familias terratenientes de la provincia desafiaron a las autoridades que recaudaban los impuestos del gobierno central y adquirieron una especie de privilegio para la exención de impuestos, lo que redujo los ingresos del gobierno y gravó duramente a los campesinos. Los levantamientos agrarios y el bandolerismo reflejaron el descontento popular.

martes, 3 de junio de 2008

La dinastía Qin (221 - 206 a.C): El primer Imperio Chino


Los últimos 200 años de la dinastía Zhou fueron paupérrimos, enmarcada por una gran crisis política y económica. La dirigencia comercial deseaba ocupar cargos en los gobiernos (claramente prohibido según la dinastía Zhou dado que sostenían los derechos divinos legitamadno su poder) así como un decaímiento en en el rendimiento agrario. Se generaron distintas movimientos, manifestaciones y cesación de actividades que llevaron a una pérdidas del poder de la dinastía que ya no sabía como manejar la situación. Es por esto que los reinos comenzaron a clamar y actuar de forma soberana e independiente del poder de la dinastía Zhou, dándose la famosa época de anarquía china llamada los Reinos Combatientes, entre 481-221 a.C.



Como lo indica su nombre, la dinastía quedo relegada a un segundo lugar, netamente utópico que carecía de poder y dominio de su territorio. Los reinos, ante las amenazas y sus deseos expansionistas en materia geográfica y agrícolo-comercial, desarrollaron grandes alianzas y posteriores enfrentamientos que no hacía más que debilitar al reinado de China.


Cuando todo indicaba que la situación no tenía solución y las guerras civiles eran cada vez más crudas, el reino del norte Qin o Ch´i, de base legalista, comenzó a fortalecerse a nivel económico y militar, realizando una campaña para reunificar el reinado chino y hacer colapsar definitivamenete la utópica dinastía Zhou. Así, de manera bélica y diplómatica, el reino de Qin se fue colocando en los primeros planos y es el año 221 a.C. cuando el rey de Qin se autoproclamó Qin Shi Huangdi, o primer emperador de la dinastía Qin. Cabe destacar que de esta dinastía proviene el nombre de "China".




Con la ayuda de un ministro legalista, Li Si, el emperador Qin Shi Huang (segunda foto) unificó el mosaico de estados feudales en un imperio administrativamente centralizado y culturalmente unificado. Se abolieron las aristocracias hereditarias y sus territorios se dividieron en provincias gobernadas por burócratas nombrados por el emperador. La capital de Qin, cerca de la actual ciudad de Xi’an, se convirtió en la primera sede de la China imperial. Se adoptó un sistema de escritura y su uso se hizo obligatorio en todo el Imperio. Para promocionar el comercio interno y la integración económica, los Qin unificaron los pesos y medidas, la acuñación de moneda y las medidas de las hachas. Se adoptó la propiedad privada de la tierra y se aplicaron leyes e impuestos con igualdad. La búsqueda de la uniformidad cultural llevó a los Qin a ilegalizar muchas escuelas filosóficas que habían florecido a finales del último periodo Zhou.




El primer emperador también intentó extender las fronteras exteriores de China. En el sur sus ejércitos marcharon hacia el delta del río Rojo, lo que en la actualidad es Vietnam. En el suroeste su dominio se extendió para englobar la mayor parte de las actuales provincias de Yunnan, Guizhou y Sichuan. En el noroeste sus conquistas alcanzaron Lanzhou, en la actual provincia de Gansu y el noreste, un sector de lo que hoy es Corea, reconoció la superioridad de los Qin. El centro de la civilización china, sin embargo, permaneció en el valle del Huang He. Aparte de la unificación y expansión del Imperio, el logro más conocido de la dinastía Qin fue la terminación de la Gran Muralla china.


El coste económico y humano de las conquistas extranjeras de los Qin y la construcción de la Gran Muralla y otras obras públicas fue enorme. El peso siempre creciente de los impuestos, el servicio militar y los trabajos forzados crearon un hondo resentimiento contra la dinastía Qin entre las clases populares del Imperio. Además, las clases intelectuales estaban ofendidas por la política gubernamental de control del pensamiento, en especial la quema de libros. El sucesor de Qin Shi Huangdi cayó bajo la influencia de un astuto eunuco de palacio. Siguió una lucha por el poder, mutilando la administración central y el pueblo indignado se levantó en una rebelión.





El apogeo de la filosofía china

A pesar del gran desarrollo a nivel comercial y territorial que el reino de China vivio durante los 900 años de la dinastía Zhou en el poder, sin lugar a dudas la verdadera importancia se desprende a nivel cultural. Durante este período, la filosofía oriental tuvo su época dorada al presentarse los 3 personajes mas importantes dentro de esta disciplina. Esta importancia radica, no solo porque son doctrinas que se mantienen a la actualidad y presentan gran cantidad de devotos, sino que también fueron muy determinantes para servir de marcos ideológicos entendiendo distintas políticas tomadas por las dinastías chinas a partir de la fecha. Las dinastías chinas se fueron identificando con cada uno de estos pensamientos, revalorizando a algunas o limitando a otros hasta llegar incluso a perseguir a aquellos que pensaban distinto o que no simpatizaban con la filosofía oficial.
Refiriéndose estrictamente a lo filosófico, estas 3 doctrinas que surgieron durante la dinastía Zhou fueron el Confucionismo, el Taoísmo y el Legalismo. A continuación se expondrá una breve explicación para entender las bases de cada uno de ellos y entender su importancia.




1. El Confucionismo o Confucianismo.




El más antiguo y más influyente de los filósofos del periodo fue Kongfuzi o Confucio. En esencia, las propuestas de Confucio representaban la restauración de las instituciones políticas y sociales de comienzos de la dinastía Zhou. Creía que los sabios gobernantes de ese periodo habían trabajado para crear una sociedad ideal, por lo que intentó crear una clase de caballeros virtuosos y cultivados que pudieran desempeñar los altos cargos del gobierno y guiar al pueblo a través de su ejemplo personal. En otras palabras, Confucio creía en la idoneidad de las personas y se oponía claramente a la trasmisión de cargos o poderes por cuestón de lazos familiares o hereditarios.






Los confucianos ven al cosmos como algo armónico que regula las estaciones, la vida animal, la vegetal y la humana. Si esta armonía era trastornada, habría graves consecuencias. Un ejemplo común que utiliza el confucianismo es el del mal gobernante que conduce a su pueblo a la ruina mediante su conducta. El mal gobierno contraria el orden natural y viola el Mandato del Cielo. El gobernante que se conduce así pierde su legitimidad y puede ser depuesto por otro que recibirá este mandato. La tercer foto muestra el símbolo de las virtudes confucianas.




Los principios del confucianismo están recogidos en los nueve libros antiguos chinos transmitidos por el maestro y sus seguidores, que vivieron en una época de gran inquietud filosófica. Estos escritos pueden dividirse en dos grupos: los Cinco Clásicos y los Cuatro Libros.



2. El Taoísmo.



Las doctrinas del taoísmo, la segunda gran escuela filosófica existente durante el periodo de los Zhou en el poder, se exponen en el Tao Tê-King, que se atribuye a la figura semihistórica de Laozi, y a los trabajos de Zhuangzi. Los taoístas desdeñaban el sistema estructurado que preconizaban los confucianos para el cultivo de la virtud humana y el establecimiento del orden social. En al aspecto político, el taoísmo abogaba por un retorno a las comunidades agrícolas primitivas, en las cuales la vida podía seguir un curso más natural.
El taoísmo mantiene que el individuo debe ignorar los dictados de la sociedad y solo ha de someterse a la pauta subyacente del Universo, el Tao (Camino), que no puede ni describirse con palabras ni concebirse con el pensamiento.
Según la leyenda, Lao-tsé, fundador de la doctrina nació en la provincia de Henan y fue un bibliotecario de la corte. Se supone que dejó escrito el Tao Tê-King (o Daodejing, Libro de la Vía y de la Virtud), el gran tratado filosófico chino, cuando abandonó China para irse a vivir a un lugar desconocido de Occidente. Con mucho, el Tao Tê-King es la obra literaria más traducida del chino y tuvo una enorme influencia en el pensamiento y la cultura orientales.
La cuarta foto hace alusión al tradicional símbolo taoísta mientras que la quinta es una representación del fundador de la doctrina, Lao Tze.


3. Legalismo
Una tercera escuela de pensamiento que floreció durante el mismo periodo y posteriormente ejerció una influencia duradera en la civilización china fue el legalismo. Razonando que los grandes desórdenes de su momento exigían nuevas y drásticas medidas, los legalistas abogaban por el establecimiento de un orden social basado en leyes estrictas e impersonales, que rigieran cada aspecto de la actividad humana. Para reforzar este sistema propugnaban el establecimiento de un Estado rico y poderoso, en el cual el soberano tendría una autoridad incontestable. Los legalistas instaban a la socialización del capital, el establecimiento del monopolio gubernamental y otras medidas económicas designadas para enriquecer al Estado, reforzar su poder militar y centralizar el control administrativo.

jueves, 29 de mayo de 2008

La dinastía Zhou (1026-256 a.C): La mayor dinastía


Durante este periodo la civilización china se fue extendiendo gradualmente hacia el norte, ocupando el valle del río Yangzé. La amplia expansión por este territorio y el primitivo estado de las comunicaciones terrestres hicieron imposible que los Zhou ejercieran un control directo sobre toda la región; por lo tanto delegaron la autoridad en vasallos, cada uno de los cuales gobernaba por lo general sobre una ciudad amurallada y su territorio circundante. La jerarquía de estos estados de tipo feudal estaba encabezada por el señor, cargo que era hereditario; por debajo de él estaba la clase guerrera y en la base social se encontraban los campesinos y esclavos domésticos. Con el tiempo, estos estados vasallos se fueron haciendo cada vez más autónomos.
La sociedad Zhou estaba organizada alrededor de la producción agrícola. La tierra estaba dividida idealmente en extensiones cuadradas, cada una de las cuales se subdividía
en nueve parcelas que formaban un espacio con forma de triángulo equilátero. Las ocho parcelas exteriores estaban asignadas a ocho familias campesinas, quienes unían sus esfuerzos y recursos para cultivar la parcela central propiedad de la clase dirigente. No está claro hasta qué extremo se utilizaba este sistema de distribución de tierras, pero las dinastías posteriores pensaron que era la manera más equitativa de dividir la tierra.
Las prácticas religiosas se correspondían con el sistema social jerárquico. Los Zhou creían en el poder que emanaba del Cielo, que
autorizaba el poder de los reyes; éstos hacían sacrificios al Señor en lo Alto, ahora llamado Tian (‘Cielo’) y a sus antepasados. El señor de los estados hacía sacrificios a la naturaleza local y a deidades agrícolas, así como a sus antepasados. Las familias individuales también ofrecían sacrificios a sus antepasados para evitar infortunios y calamidades.

A nivel económico social, durante el dominio de la dinastía Zhou se lograron grandes avances a nivel metalúrgico, aleando el hierro e incorporandolo a la vida cotidiana mejorando los procesos de cultivo y transporte. Asimismo, la dinastía Zhou acuña la primer moneda de la sociedad china hacia el Siglo VII a.C. Esto se debio a la gran cantidad de comerciantes y mercaderes que crecieron a durante los 900´s y 800´s antes de Cristo que generaron la necesidad de innovar y luego fomentar el uso de un sistema de monedas para llevar un manejo más equilibrado de las transacciones comerciales.

La caída de la autoridad política de la dinastía Zhou y la aparición de poderosos estados periféricos, las relaciones interestatales se volvieron cada vez más inestables. Durante los siglos VII y VI a.C., se consiguieron breves periodos de estabilidad al organizarse alianzas interestatales bajo la hegemonía del miembro más fuerte. Sin embargo, hacia el siglo V a.C. el sistema de alianzas era insostenible y la China de los Zhou desembocó en el denominado periodo de los Reinos Combatientes (481-221 a.C.), caracterizado por la anarquía.

La dinastía Shang (1766-1027 a.C.): La primera

La dinastía Shang gobernó en el territorio que ocupan las actuales provincias de Henan, Hubei, Shandong y la parte septentrional de Anhui, en el centro y norte de China. Así se puede vislumbrar en el mapa localizado a la derecha de la pantalla. La capital, desde alrededor del 1384 a.C. en adelante, estaba situada en Anyang cerca de la frontera norte de Henan. La economía estaba basada en la agricultura; se cultivaba mijo, trigo, cebada y posiblemente arroz. También se cuidaban gusanos de seda, y se criaban cerdos, perros, ovejas y bueyes. Se han encontrado recipientes de bronce, armas y otras herramientas, lo cual indica el conocimiento de la metalurgia y la existencia de artesanía.
En la segunda foto aparece una figura compuesta por un animal salvaje que ataca a un ciervo, de aproximadamente el siglo XVI a. C. La sociedad creada por los Shang era aristocrática. Al frente estaba el rey, que presidía una nobleza militar y elegía a los gobernantes territoriales, que estaban obligados a ayudarle en sus empresas militares. Entre esta clase aristocrática y los plebeyos había un estrato sacerdotal culto que se ocupaba de los documentos de gobierno y era responsable de la adivinación. Los Shang adoraban a sus antepasados y a una multitud de dioses, el principal de los cuales era conocido como Shang Ti, ‘el Señor en lo Alto’.
El relato de la caída de la dinastía Shang que aparece en las historias tradicionales chinas sigue un modelo legendario, que según la tradición, causó la caída de los Xia en manos los Shang. El último monarca Shang, un tirano cruel y libertino, fue expulsado por un enérgico Zhou de un estado en el valle del río Wei. Situada en las franjas noroccidentales del dominio Shang, la cultura de los Zhou era una síntesis de los elementos básicos de la civilización Shang y ciertas tradiciones marciales características de los pueblos no chinos del norte y del oeste.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Orden cronológico de las dinastías chinas

A medida que nos vamos interiorizando con la historia de esta potencia oriental, nos damos cuenta que entender a las dinastías es de suma importancia. Esto es ya que la historia china está claramente marcada por pocas familias con gran poderío económico social que se hicieron del liderazgo de esta extensión por centenares de años. Así, cada una de ellas generó grandes cambios en los aspectos sociales, geográficos y culturales según la concepción política y filosófica que la definía. En terminos generales, las distintas dinastías chinas supieron hacerse del poder por largos períodos debido al convencimiento desde los primeros vestigios de la monarquías de los reyes de poseer derechos divinos otorgados por los dioses para llevar al pueblo por el buen camino. El desarrollo de las dinastías se vio tanto en la época de monarquías en China así como en su época imperial. Realizando un análisis estadístico en donde se ve esta importancia dinástica para el país se ve analizando que en los 3774 años de historia, casi 3677 años corresponden a dominios de las distintas dinastías. Es decir más de un 97% primaron las dinastías en el desarrollo del país.
A continuación vamos a ver un orden cronológico de la historia de las dinastías.

Dinastía: SHANG
Época de gobierno: 1766 – 1027 a. C.
Tipo de gobierno: Monarquía.

Dinastía: ZHOU

Época de gobierno: 1026 - 256 a. C.

Tipo de gobierno: Monarquía

Dinastía: QUIN
Época de gobierno: 255 - 206 a. C.
Tipo de gobierno: Monarquía e Imperio

Dinastía: HAN del Oeste
Época de gobierno: 206 a. C. – 9 d.C.
Tipo de gobierno: Imperio

Dinastía: XIN
Época de gobierno: 9 – 23 d. C.
Tipo de gobierno: Imperio

Dinastía: HAN del Este
Época de gobierno: 25 – 220 d. C.
Tipo de gobierno: Imperio

Dinastía: SUI
Época de gobierno: 581 - 617
Tipo de gobierno: Imperio

Dinastía: TANG
Época de gobierno: 618 - 907
Tipo de gobierno: Imperio

Dinastía: SONG del Norte
Época de gobierno: 960 – 1120
Tipo de gobierno: Imperio

Dinastía: SONG del Sur
Época de gobierno: 1120 - 1279
Tipo de gobierno:Imperio

Dinastía: YUAN
Época de gobierno: 1279 - 1368
Tipo de gobierno: Imperio Mongol

Dinastía: MING
Época de gobierno: 1368 - 1644
Tipo de gobierno: Imperio

Dinastía: MANCHÚ o QUING
Época de gobierno: 1644 - 1911
Tipo de gobierno: Imperio

Formas de gobierno y dinastías

La historia china en general es rica en contenido no solo por su gran desarrollo a partir de sus casi 4.000 años de historia, sino también porque se han visto durante distintos períodos distintos tipos de forma de gobierno.

Los tipos de gobiernos que podemos visualizar a lo largo de la historia en este país son:
1. Monarquías.
2. Imperios.
3. Anarquías.
4.República.

Lo atractivo que presenta este fenomeno es la cantidad de variedades que cada uno de estos tipos de gobiernos vivieron, siendo que existían monarquías moderadas o dicatatoriales; imperios liberales o conservadores; anarquías generadas por pugnas internas o por influencias externas; repúblicas pluralistas o unipartidistas.

Para no dejar lugar a dudas a continuación vamos a ver una rápida definición que explica las bases de cada uno de estos gobiernos.

1.Monarquía.
Hace referencia a una forma de gobierno de un estado en la que el cargo supremo es vitalicio y comúnmente designado según un orden hereditario. Este cargo se denomina monarca en términos generales aunque este puede variar según la estructura jurídica del gobierno o la región, como rey o reina, zar o káiser. En algunos casos se elige por un grupo selecto, y el estado regido por el monarca también recibe el nombre de monarquía, junto con el de reino.

2.Imperio.
Del latín imperium, se refiere a un estado con dominio sobre extensos territorios diversos ya sea étnicamente y / o culturalmente siendo además un poder hegemónico en cierta área de influencia. También se denomina imperio al conjunto de los territorios que rige un estado imperial. Por extensión, "imperio" puede referirse también a la etapa histórica donde un país tomó esta política o bien a la potencia que ejerce una fuerte influencia política, económica y cultural.

3.Anarquía
La anarquía deriva del prefijo griego an "no" y la raíz del verbo arkho, "jefe". Designa una situación política o social en la que ningún individuo ejerce poder coactivo o autoridad alguna, externa o involuntaria, sobre otros. Las connotaciones de la palabra varían drásticamente según se considere esta ausencia de autoridad: bien como un orden libre deseable, o bien como un caos a evitar.

4.República
La república del latín res publica, "la cosa pública" en sentido amplio, es un sistema político caracterizado por basarse en la representación de toda su estructura mediante el derecho a voto. El electorado constituye la raíz última de su legitimidad y soberanía. Es importante también dentro de su connotación la autonomía y el derecho (respeto por los derechos humanos).

domingo, 25 de mayo de 2008

Historia China: Tradición vs Historia

La historia china es una historia muy larga que data del siglo XVIII antes de Cristo. A lo largo de este blog haremos un recorrido por lo que fueron las dinastías más importantes de este país, que tuvieron gravitancia a nivel geográfico, político, cultural y social.

A pesar de que las pruebas arqueológicas son escasas, los restos fósiles humanos más antiguos encontrados en China poseen 460.000 años de antiguedad. Estos restos pertenecían al Homo Erectus, llamado Hombre Pekines debido a que fue hallado muy cerca de lo que es en la actualidad la ciudad de Pekin.

Sabido es que lo mitos y creencias populares son básicos en lo que se refiere a la cultura oriental. Es por esto que muchas veces la tradición se opone a lo que los documentos escritos, de los cuales la historia basa su análisis, manifiestan. Este punto no escapa a la historia china dado que si se sigue la tradición, los primeros vestigios de la sociedad china datan del 1900 a.C., con la dinastía XIA mientras que los hallazgos históricos se arraigan recién desde el 1700 a.C. con lo que es considerada la dinastía primitiva china: La dinastía SHANG.

La foto que aparece son extractos de lo que fueron los más remotos hallazgos escritos sobre la dinastía Shang y lo que significó el comienzo de la historia china, hacia principios del siglo XVIII a.C.

El punto en el cual la historia y la tradición coinciden es en lugar geográfico de la China actual en donde se desarrollaron los primeros recintos de la sociedad china: El valle del Huang He, más conocido como el río Amarillo.

Valiéndonos de la tradición, existen gran cantidad de relatos que explican la aparición de los primeros reyes chinos, así como templos y distintas manifestaciones culturales que ponen en jaque los conocimientos históricos y hacen dudar a la propia disciplina sobre la existencia o no de esta dinastía.

Refiriéndonos a lo que estrictamente histórico, la Dinastía Shang aparece como la primer gran dinastía china.